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Ven, mi hermoso gato,
cabe mi corazón amoroso;
retén las garras de tu pata,
y déjame sumergir
en tus bellos ojos,
mezclados de metal y de ágata,
cuando mis dedos acarician complacidos tu cabeza y tu lomo elástico,
y mi mano se embriaga con el placer de palpar tu cuerpo eléctrico,
veo a mi hombre en espiritu,
su mirada, como la tuya,
amable bestia,
profunda y fria, corta y hiende como un dardo,
y de los pies a la cabeza,
un aire sutil, un peligroso perfume,
flotan al rededor de su cuerpo moreno.
A tal punto su timbre es tierno y discreto ;
pero, aunque,su voz se suavice o gruña,
el es siempre rico y profundo;
allí está su encanto y su secreto.
Esta voz, que brota y que filtra, en mi fondo mas tenebroso, me colma cual un verso cadencioso y me regorcija como un filtro,
El adormece los más crueles males y contiene todos los éxtasis;
para decir las mas largas frases,
el no necesita de palabras.
No, no hay arco que muerda
sobre mi corazón, perfecto instrumento,
y haga más noblemente
cantar su más vibrante cuerda
Que tu voz, gato misterioso,
gato serafico, gato extraño
en que todo es,
cual en un angel,
¡ tan sutil como armonioso.
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